Gobierno del Estado de México

Sultepec

Gracias a sus ricos yacimientos minerales, los españoles arribaron a estas tierras para fundar el asentamiento en 1523 y comenzar la explotación de las minas. Se dice que a finales del siglo XVI sus vetas fueron de las más prósperas de toda la Nueva España creando gran riqueza y formando la conocida “Provincia de la Plata” que abarcó otras villas como Taxco, Zacualpan y Temascaltepec.

Recorre este pasado de abundancia al caminar por sus pintorescas calles empedradas y bonitas casas con techo de tejas que circundan el centro de la población. Aquí se ubica la Parroquia de San Juan Bautista, espléndida iglesia neoclásica de cantera rosada donde destacan sus columnas y dos escudos a los lados de la ventana del coro, uno de ellos perteneciente a Fray Juan de Zumárraga, primer Arzobispo de México.

Otras construcciones que dejó la bonanza minera fueron el Convento de San Antonio de Padua y el Santuario de la Santa Veracruz. El primero de ellos se fundó hacia 1599. Al interior de su iglesia se pueden encontrar dos retablos de madera estofada y algunas pinturas del siglo XVI y XVII.

Disfruta más del arte sacro con la Capilla de la Preciosa Sangre, el segundo santuario cuenta con una magnífica pieza de arte sacro, el Santo Cristo Negro de la Vera Cruz, traído desde España en 1596.

Al recorrer la calle Hidalgo encontrarás la casa donde se publicó el primer periódico del Estado de México “El Ilustrador Nacional” dirigido por José María Cos.

Para apreciar por completo el paisaje de esta región acude al Parque El Mirador, un sitio con amplias áreas de bosque, disfruta un día de campo en alguna de sus palapas con asadores, desde donde la vista es majestuosa pues al estar en uno de los cerros más altos se domina el paisaje que se extiende cientos de metros abajo.